Amérika Latina y Karibe. Debate e ideas Número 16

¡NO A LA GUERRA!
POR UNA ZONA DE PAZ REGIONAL MULTIPOLAR

Los jefes de Estado y de Gobierno del mayor espacio geoestratégico de cooperación e integración regional, la Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe (Celac) suscribieron en la VIII Cumbre realizada en San Vicente y las Granadinas, los días 1 y 2 de marzo de 2024, una icónica proclama. En un mundo turbulento y tenso, los líderes de la Celac acordaron convertir este vasto y rico territorio, poseedor de inmensos recursos estratégicos, enclave de la Amazonía, pulmón de la humanidad, con la mayor biodiversidad y conectado al mundo a través de sus mares, en Zona de Paz.

En medio de los conflictos armados que afloran en Europa y Oriente Medio, como guerras perpetuas, surge la voz latinoamericana y caribeña que clama ¡No a la guerra!, a la vez que apuesta por una cultura de paz. En esta, los conflictos se encauzan por formas de dialogar cuyo propósito último es el bien común de una humanidad diversa que encuentra, en los medios y procedimientos de solución pacífica de las controversias, las herramientas para construir la paz y la seguridad internacional del naciente orden multipolar. Solo así se evitará la espiral de la escalada del conflicto que conduce a la vorágine de la guerra, al sufrimiento humano y a la destrucción.

Amérika Latina y Karibe, revista dedicada al análisis y discusión académica de los acontecimientos geopolíticos que ocurren en la región, ha seleccionado esta temática para su edición número 16, en la que nuestros colaboradores han puesto especial empeño por compartir con usted lo mejor de sus conocimientos.

Seguidamente, un extracto de la Declaración que la Celac ha venido consolidando como norte en aras de la paz global.

Declaramos:

  1. América Latina y el Caribe como Zona de Paz basada en el respeto de los principios y normas del Derecho Internacional, incluyendo los instrumentos internacionales de los que los Estados miembros son parte, y los Principios y Propósitos de la Carta de las Naciones Unidas;
  2. Nuestro compromiso permanente con la solución pacífica de controversias a fin de desterrar para siempre el uso y la amenaza del uso de la fuerza de nuestra región;
  3. El compromiso de los Estados de la región con el estricto cumplimiento de su obligación de no intervenir, directa o indirectamente, en los asuntos internos de cualquier otro Estado y observar los principios de soberanía nacional, la igualdad de derechos y la libre determinación de los pueblos;
  4. El compromiso de los pueblos de América Latina y el Caribe de fomentar las relaciones de amistad y de cooperación entre sí y con otras naciones, independientemente de las diferencias existentes entre sus sistemas políticos, económicos y sociales o sus niveles de desarrollo; de practicar la tolerancia y convivir en paz como buenos vecinos;
  5. El compromiso de los Estados de América Latina y el Caribe de respetar plenamente el derecho inalienable de todo Estado a elegir su sistema político, económico, social y cultural, como condición esencial para asegurar la convivencia pacífica entre las naciones;
  6. La promoción en la región de una cultura de paz basada, entre otros, en los principios de la Declaración sobre Cultura de Paz de las Naciones Unidas;
  7. El compromiso de los Estados de la región de guiarse por la presente Declaración en su comportamiento internacional;
  8. El compromiso de los Estados de la región de continuar promoviendo el desarme nuclear como objetivo prioritario y contribuir con el desarme general y completo, para propiciar el fortalecimiento de la confianza entre las naciones.
ALK-16-1

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *